-Traikar,
el gran reino del sur, lleno de riqueza y esplendor. Rodeado del bosque
Larriol, al norte; el océano Kisas, al oeste; y una gran planicie cultivada
hacia el sur y el este. Un reino dónde vuestros padres, abuelos y demás familiares han trabajado, y han conseguido un resultado magnífico. Encima de un pequeño cerro se encuentra el
castillo de Baltier. Una fortaleza difícil de destruir. Lo bastante fuerte como
para poder resistir años y años sin que ningún ejercito la derrumbe. Quiero
decir con fortaleza...que no solo es un muro de piedra, sino ademas de sus muros, son su guardia real bien entrenada y...un viejo
objeto encantado, como esos de los que tanto se habla en los libros de magia.
Claro que tal artilugio solo forma parte de la imaginación de los niños, y del
secreto de unos pocos magos, o eso dicen.
Estos muros esconden el misterio...pequeños míos Entre los muros del
gran castillo vive el rey, un verdadero monarca que gobierna con honor y sabiduría Su mujer murió al dar a luz a su bella hija. La princesa mas hermosa
de todos los reinos.-Entonces fue interrumpido de golpe.
-Pero nooooo, esa historia nooooo. -dijeron un
grupo de niños alrededor de aquella persona.-Queremos la historia de la
princesa y el dragón No la del castillo. Esa es aburrida.- Viéndose obligado a
ello sonrió.
-Pequeños pícaros... deberíais aprender algo de historia jajajaja. Pero si queréis escuchar cuentos de héroes y princesas...no puedo negarme. -Se sentó en el suelo, entre aquellos niños interesados en cuentos de hadas. O en una pequeña parte reciente de la historia de Traikar- Un día, la princesa paseaba por el bosque cuando un dragón sin poder evitarlo se enamoro de ella. Ya sabéis que la princesa es la mas bella de todos los reinos, dulce, amable y sobre todo...noble, al igual que su padre. El se marchó hace unos meses, dejándola sola, por lo que nadie pudo ayudarla. Hace poco tiempo, un valiente caballero semielfo, decidió ir en su busca y liberarla del dragón Fatal destino el del dragón ya que la princesa fue liberada y prometida por el príncipe que la rescató. Y como ya sabéis ayer volvieron al castillo después de aquella tan peligrosa misión.-Los niños le miraban feliz, emocionados y viendo que había acabado el cuento, salieron corriendo a jugar con espadas y escudos.
Poco tiempo después una mujer con ropajes de
sirvienta miro a una niña. Ésta le dio la mano feliz y juntas se fueron de
allí. Poco a poco todos los niños se fueron, y el cuenta cuentos se quedó allí sentado, esperando que alguien mas pidiese uno de sus cuentos.
Dentro del castillo se encontraba una mujer.
Ropas viejas, zapatos usados, y un moño recogido en la cabeza, por donde
posiblemente caminasen piojos. Con ella iba una niña, algo mejor vestida.
Elegante para su gran momento.
-¡¡¡Hermanita, hermanita!!!¿vamos a ver a la princesa Yo quiero Prisci, yo quiero. Dicen que es un ángel.¿lo es? ¿lo es?Ahhhh, y Parapilitu dice que fue rescatada de un dragón.
La hermana, que llevaba una bandeja de oro con
galletas y leche caliente, miro a su hermana y suspiró.
-Si podemos evitarlo...no la veremos. Y si, el príncipe que la rescató espera por el regreso de su padre y su consentimiento
para el matrimonio. El desayuno es para él.
Dijo Priscill sin mas, mientras la niña de
aproximadamente 10 años, miraba el suelo con mala cara. Cuando llegaron a la
habitación del príncipe, éste les saludó amablemente.
-Buenos días damas...Pueden dejar el desayuno sobre
la mesa.
-Si
señor.-Dijo dejando el desayuno encima de una mesa finamente tallada.-Ahora. nos
marcharemos a comer algo nosotras.-Respondió Priscill haciendo una reverencia.
-Ya llevasteis el desayuno a Lyrnkia?-Entonces hubo un
silencio incomodo y volvió a hablar sabiendo que había pasado.-Es tu trabajo, acepta las consecuencias.
-Pero...ya sabe como es cuando la
despiertan...-Solo recibió una mirada insistente y amenazadora a cambio de su
escusa, pero decidió insistir mas, alargando aquella conversación.
Filin había decidido zafarse de las garras de su
hermana y quería ver a la princesa. Corriendo fue a la cocina, una vez allí las
amigas de su hermana le dieron una bandeja mas pequeña, con un vaso de té y un
pequeño bollo. Con la bandeja en la mano avanzó decidida, pasando por las únicas zonas por donde no la había llevado su hermana. La princesa debería estar por ahí.
Priscilla rendida ante aquella pelea sin sentido se giró para marcharse.
-Le llevaré el desayuno, pero no pienso aguantar
sus quejas. Es peor que mi hermana.
-Aun tiene que madurar. Nuestro matrimonio
cambiara las cosas...
-Si...siempre que decida fijarse en algo que no
sea su físico. Creo haber escuchado que aturde a los hombres, dominándolos por
completo. Su belleza no tiene igual.-Dijo llena de furia y rabia. No aguantaba a aquella princesa mimada. Solo ella y unas pocas personas mas, sabían como era en realidad aquella "adorable" criatura.
-No me tomes por idiota. Podría ordenar tu muerte
solo por tal falta de respeto.
-Mis disculpas...-Diciendo aquello se giró para
coger a su hermanita de la mano y al ver
que no estaba, sin decir nada mas salio corriendo a buscarla, temiendo que algo
saliese mal. Con la princesa, nunca se sabia y ella sabia exactamente adonde se dirigía Filin.
El
amanecer había llegado y la luz entraba por la ventana, sin prisa y sin pausa.
Apenas un leve rayo de luz comenzó a inundar el habitáculo, de pared a pared, chocando con muebles y utensilios.
Dejando a la vista una gran habitación con una cama en su centro. Poco a
poco alguien comenzó a moverse debajo de las sábanas. Apenas duro un momento y
la sábana volvió a pararse. Dejando ver una respiración profunda y relajada.
Primero salió una mano, después la cabeza, una cara dulce y bella rodeada de
pelo negro y brillante como la turmalina. Rizado y enmarañado, pero limpio y
suave. Los ojos se abrieron con un fugaz resplandor de luz, dejando apreciar
unos ojos azules tiernos como el mar en calma. Volvieron a cerrarse y las
sábanas taparon aquella cara otra vez. Recostándose de nuevo intentó coger un nuevo
sueño. Un pájaro se posó en la ventana y comenzó a cantar su melodía celestial.
Era tierna y melancólica una música que ambientaba la habitación, ayudando a coger el sueño. Entonces una
daga salió disparada de entre las sábanas, atravesando al pájaro como una
flecha. Éste cayó y murió. La princesa se levantó estirándose y mirando al pájaro con asco mientras sacaba su daga evitando tocar al animal muerto.
-Nadie me quita el sueño.¿queda claro?
Dijo mirando al pájaro muerto con una sonrisa sádica Tiró al pájaro por la ventana con un trozo de tela y justo entró una
niña con su desayuno.
-Hola pequeña.¿que traes con tanta felicidad?
-Yo...em...tra...traigo...el desayuno...-Dijo
asustada pero emocionada. Era su princesa, pero había tirado un pájaro por la
ventana.¿que princesa hacia tal cosa? Estaba tan asustada que no vio parte de
las sábanas en el suelo y tropezó con ellas. Un instante después la taza de té
se estampó contra el camisón y la piel de la princesa, haciéndose añicos. La
piel de la princesa sangró y el té comenzó a mezclarse con la sangre, que mancharon aquel camisón Sin poder
evitarlo la princesa agarró a la niña del pelo y tiró fuerte para arrancárselo y tenerla a la altura para una bofetada.
La niña la dio una patada y salió
huyendo aprovechando que gracias a esa patada había sido soltada. Después la princesa salio corriendo detrás
mientras llamaba a los guardias.
Finalmente, después de correr por varios pasillos la atraparon.
-Pagaras caro tu estupidez. A los calabozos con
ella.
Dijo a la niña llorona que ahora estaba frente a
ella. Poco tiempo después llego Priscill, justo en el momento adecuado.
-Lirnkia, es una niña, no sabia que hacia.
-¿Niña? No me gustan los niños. Mira. Poco mas y me mata. Mi preciosa piel...Ahora tendrá cicatrices.-Dijo seriamente mirando el manchón marrón que ahora ensuciaba su camisón -Ademas, estate feliz de que no me despertase ella. Iré con los amigos de mi padre y dictaremos sentencia, vamos Prill, tienes que arreglarme el pelo. -Dijo dando la vuelta y volviendo a su alcoba.
En un momento los guardias se llevaron a la niña. Con un poco de suerte mañana estaría libre. Filin lloraba sin parar, pero Priscill obedeció. Si no lo hacia no solo la pequeña Filin lo pasaría mal.
-Lirnkia, es una niña, no sabia que hacia.
-¿Niña? No me gustan los niños. Mira. Poco mas y me mata. Mi preciosa piel...Ahora tendrá cicatrices.-Dijo seriamente mirando el manchón marrón que ahora ensuciaba su camisón -Ademas, estate feliz de que no me despertase ella. Iré con los amigos de mi padre y dictaremos sentencia, vamos Prill, tienes que arreglarme el pelo. -Dijo dando la vuelta y volviendo a su alcoba.
En un momento los guardias se llevaron a la niña. Con un poco de suerte mañana estaría libre. Filin lloraba sin parar, pero Priscill obedeció. Si no lo hacia no solo la pequeña Filin lo pasaría mal.
-Pris...priscill...no Pril..
La siguió y la ayudo a sus tareas diarias, incluso a ponerse aquella peluca rubia que tan buena fama le daba. Muchos la llamaban ángel pero según algunas criadas era un demonio con piel de ángel. Quien pudiese arrancarle aquella peluca dorada...solo así su belleza se esfumaría o tal vez no...pero muchas criadas hablaban de ello. Al poco tiempo, las heridas fueron curadas, su ropa arreglada y se vistió con estilo. Llevando esa peluca rubia. Ahora era todo lo que en ese reino se deseaba. Una princesa bella, rubia y de ojos azules. Un tono de pelo casi extinto en el sur. Y el color de ojos, pocos habían visto ese azul tan puro. Finalmente fue a donde debía A pedir por aquella niña. Una reunión larga. Pero allí estaba la hermana, esperando fuera de la sala. Con esperanzas de ver a su hermana de nuevo.
Cuando salieron todos la princesa tenía cara de felicidad en la cara, pero cuando uno de los estudiosos le contó el resultado del veredicto a la hermana, ésta no puedo evitar lanzarse contra la princesa con rabia. Apenas se acerco unos metros cuando la pararon los guardias con poco esfuerzo.
-¿veis? No puede dejarse a una plebeya entrar así como así en palacio y que haga daño a alguien de la realeza. Eso podría provocar que los ladrones o los asesinos tomasen la justicia de su lado.
-¡¡ Harpía, inhumana, demonio!!!! Mi hermana no sabia nada, era su ilusión conocerte. Es muy pequeña para morir. El rey no estaría de acuerdo.
-Mi padre vendrá en un mes, hasta ese momento mando yo. En dos días tu hermana morirá. Y si no te gusta la idea, no haberla traído. No es mi culpa que sea una patosa.
-Juro que te enteraras. Que todo en tu vida va a cambiar. Si matas a mi hermana...tu sangre correrá.
-Cuidado criada...o podría mandar apresar no solo a tu hermanita. Cuando te recuperes, vuelve al trabajo. -Diciendo aquello se marchó con su prometido. Al que como a muchos otros...les echaría sin mas.
PD: ya mejorare la firma. La hice con el paint y el ratón. Mas adelante la mejorare.Y la historia tambien. Darme opiniones T:T....
La siguió y la ayudo a sus tareas diarias, incluso a ponerse aquella peluca rubia que tan buena fama le daba. Muchos la llamaban ángel pero según algunas criadas era un demonio con piel de ángel. Quien pudiese arrancarle aquella peluca dorada...solo así su belleza se esfumaría o tal vez no...pero muchas criadas hablaban de ello. Al poco tiempo, las heridas fueron curadas, su ropa arreglada y se vistió con estilo. Llevando esa peluca rubia. Ahora era todo lo que en ese reino se deseaba. Una princesa bella, rubia y de ojos azules. Un tono de pelo casi extinto en el sur. Y el color de ojos, pocos habían visto ese azul tan puro. Finalmente fue a donde debía A pedir por aquella niña. Una reunión larga. Pero allí estaba la hermana, esperando fuera de la sala. Con esperanzas de ver a su hermana de nuevo.
Cuando salieron todos la princesa tenía cara de felicidad en la cara, pero cuando uno de los estudiosos le contó el resultado del veredicto a la hermana, ésta no puedo evitar lanzarse contra la princesa con rabia. Apenas se acerco unos metros cuando la pararon los guardias con poco esfuerzo.
-¿veis? No puede dejarse a una plebeya entrar así como así en palacio y que haga daño a alguien de la realeza. Eso podría provocar que los ladrones o los asesinos tomasen la justicia de su lado.
-¡¡ Harpía, inhumana, demonio!!!! Mi hermana no sabia nada, era su ilusión conocerte. Es muy pequeña para morir. El rey no estaría de acuerdo.
-Mi padre vendrá en un mes, hasta ese momento mando yo. En dos días tu hermana morirá. Y si no te gusta la idea, no haberla traído. No es mi culpa que sea una patosa.
-Juro que te enteraras. Que todo en tu vida va a cambiar. Si matas a mi hermana...tu sangre correrá.
-Cuidado criada...o podría mandar apresar no solo a tu hermanita. Cuando te recuperes, vuelve al trabajo. -Diciendo aquello se marchó con su prometido. Al que como a muchos otros...les echaría sin mas.
PD: ya mejorare la firma. La hice con el paint y el ratón. Mas adelante la mejorare.Y la historia tambien. Darme opiniones T:T....

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