martes, 16 de abril de 2013

Cap 1: ¿princesa adorable?


  -Traikar, el gran reino del sur, lleno de riqueza y esplendor. Rodeado del bosque Larriol, al norte; el océano Kisas, al oeste; y una gran planicie cultivada hacia el sur y el este. Un reino dónde vuestros padres, abuelos y demás familiares han trabajado, y han conseguido un resultado magnífico.  Encima de un pequeño cerro se encuentra el castillo de Baltier. Una fortaleza difícil de destruir. Lo bastante fuerte como para poder resistir años y años sin que ningún ejercito la derrumbe. Quiero decir con fortaleza...que no solo es un muro de piedra, sino ademas de sus muros, son su guardia real bien entrenada  y...un viejo objeto encantado, como esos de los que tanto se habla en los libros de magia. Claro que tal artilugio solo forma parte de la imaginación de los niños, y del secreto de unos pocos magos, o eso dicen.  Estos muros esconden el misterio...pequeños míos  Entre los muros del gran castillo vive el rey, un verdadero monarca que gobierna con honor y sabiduría  Su mujer murió al dar a luz a su bella hija. La princesa mas hermosa de todos los reinos.-Entonces fue interrumpido de golpe.

-Pero nooooo, esa historia nooooo. -dijeron un grupo de niños alrededor de aquella persona.-Queremos la historia de la princesa y el dragón  No la del castillo. Esa es aburrida.- Viéndose obligado a ello sonrió.

-Pequeños pícaros... deberíais aprender algo de historia jajajaja. Pero si queréis escuchar cuentos de héroes y princesas...no puedo negarme. -Se sentó en el suelo, entre aquellos niños interesados en cuentos de hadas. O en una pequeña parte reciente de la historia de Traikar- Un día, la princesa paseaba por el bosque cuando un dragón  sin poder evitarlo se enamoro de ella. Ya sabéis que la princesa es la mas bella de todos los reinos, dulce, amable y sobre todo...noble, al igual que su padre. El se marchó hace unos meses, dejándola sola, por lo que nadie pudo ayudarla. Hace poco tiempo, un valiente caballero semielfo, decidió ir en su busca y liberarla del dragón  Fatal destino el del dragón  ya que la princesa fue liberada y prometida por el príncipe que la rescató.  Y como ya sabéis  ayer volvieron al castillo después de aquella tan peligrosa misión.-Los niños le miraban feliz, emocionados y viendo que había acabado el cuento, salieron corriendo a jugar con espadas y escudos.

Poco tiempo después una mujer con ropajes de sirvienta miro a una niña. Ésta le dio la mano feliz y juntas se fueron de allí. Poco a poco todos los niños se fueron, y el cuenta cuentos se quedó allí sentado, esperando que alguien mas pidiese uno de sus cuentos.

Dentro del castillo se encontraba una mujer. Ropas viejas, zapatos usados, y un moño recogido en la cabeza, por donde posiblemente caminasen piojos. Con ella iba una niña, algo mejor vestida. Elegante para su gran momento.
-¡¡¡Hermanita, hermanita!!!¿vamos a ver a la princesa  Yo quiero Prisci, yo quiero. Dicen que es un ángel.¿lo es? ¿lo es?Ahhhh, y Parapilitu dice que fue rescatada de un dragón.
La hermana, que llevaba una bandeja de oro con galletas y leche caliente, miro a su hermana y suspiró.
-Si podemos evitarlo...no la veremos. Y si, el príncipe que la rescató espera por el regreso de su padre y su consentimiento para el matrimonio. El desayuno es para él.
Dijo Priscill sin mas, mientras la niña de aproximadamente 10 años, miraba el suelo con mala cara. Cuando llegaron a la habitación del príncipe, éste les saludó amablemente.
-Buenos días damas...Pueden dejar el desayuno sobre la mesa.
-Si  señor.-Dijo dejando el desayuno encima de una mesa finamente tallada.-Ahora. nos marcharemos a comer algo nosotras.-Respondió Priscill haciendo una reverencia.
-Ya llevasteis el desayuno a Lyrnkia?-Entonces hubo un silencio incomodo y volvió a hablar sabiendo que había pasado.-Es tu trabajo, acepta las consecuencias.
-Pero...ya sabe como es cuando la despiertan...-Solo recibió una mirada insistente y amenazadora a cambio de su escusa, pero decidió insistir mas, alargando aquella conversación.

Filin había decidido zafarse de las garras de su hermana y quería ver a la princesa. Corriendo fue a la cocina, una vez allí las amigas de su hermana le dieron una bandeja mas pequeña, con un vaso de té y un pequeño bollo. Con la bandeja en la mano avanzó decidida, pasando por las únicas zonas por donde no la había llevado su hermana. La princesa debería estar por ahí.

Priscilla rendida ante aquella pelea sin sentido se giró para marcharse.
-Le llevaré el desayuno, pero no pienso aguantar sus quejas. Es peor que mi hermana.
-Aun tiene que madurar. Nuestro matrimonio cambiara las cosas...
-Si...siempre que decida fijarse en algo que no sea su físico. Creo haber escuchado que aturde a los hombres, dominándolos por completo. Su belleza no tiene igual.-Dijo llena de furia y rabia. No aguantaba a aquella princesa mimada. Solo ella y unas pocas personas mas, sabían como era en realidad aquella "adorable" criatura.
-No me tomes por idiota. Podría ordenar tu muerte solo por tal falta de respeto.
-Mis disculpas...-Diciendo aquello se giró para coger a su  hermanita de la mano y al ver que no estaba, sin decir nada mas salio corriendo a buscarla, temiendo que algo saliese mal. Con la princesa, nunca se sabia y ella sabia exactamente adonde se dirigía Filin.

 El amanecer había llegado y la luz entraba por la ventana, sin prisa y sin pausa. Apenas un leve rayo de luz comenzó a inundar el habitáculo, de pared a pared, chocando con muebles y utensilios.  Dejando a la vista una gran habitación con una cama en su centro. Poco a poco alguien comenzó a moverse debajo de las sábanas. Apenas duro un momento y la sábana volvió a pararse. Dejando ver una respiración profunda y relajada. Primero salió una mano, después la cabeza, una cara dulce y bella rodeada de pelo negro y brillante como la turmalina. Rizado y enmarañado, pero limpio y suave. Los ojos se abrieron con un fugaz resplandor de luz, dejando apreciar unos ojos azules tiernos como el mar en calma. Volvieron a cerrarse y las sábanas taparon aquella cara otra vez. Recostándose de nuevo intentó coger un nuevo sueño. Un pájaro se posó en la ventana y comenzó a cantar su melodía celestial. Era tierna y melancólica  una música que ambientaba la habitación, ayudando a coger el sueño. Entonces una daga salió disparada de entre las sábanas, atravesando al pájaro como una flecha. Éste cayó y murió. La princesa se levantó estirándose y mirando al pájaro con asco mientras sacaba su daga evitando tocar al animal muerto.
-Nadie me quita el sueño.¿queda claro?
Dijo mirando al pájaro muerto con una sonrisa sádica  Tiró al pájaro por la ventana con un trozo de tela y justo entró una niña con su desayuno.  
-Hola pequeña.¿que traes con tanta felicidad?
-Yo...em...tra...traigo...el desayuno...-Dijo asustada pero emocionada. Era su princesa, pero había tirado un pájaro por la ventana.¿que princesa hacia tal cosa? Estaba tan asustada que no vio parte de las sábanas en el suelo y tropezó con ellas. Un instante después la taza de té se estampó contra el camisón y la piel de la princesa, haciéndose añicos. La piel de la  princesa sangró y el té comenzó a mezclarse con la sangre, que mancharon aquel camisón  Sin poder evitarlo la princesa agarró a la niña del pelo y tiró fuerte para arrancárselo y tenerla a la altura para una bofetada.  La niña la dio una patada y  salió huyendo aprovechando que gracias a esa patada había sido soltada.  Después la princesa salio corriendo detrás  mientras llamaba  a los guardias. Finalmente, después de correr por varios pasillos la atraparon.
-Pagaras caro tu estupidez. A los calabozos con ella.
Dijo a la niña llorona que ahora estaba frente a ella.  Poco tiempo después llego Priscill, justo en el momento adecuado.
-Lirnkia, es una niña, no sabia que hacia.
-¿Niña? No me gustan los niños. Mira. Poco mas y me mata. Mi preciosa piel...Ahora tendrá cicatrices.-Dijo seriamente mirando el manchón marrón que ahora ensuciaba su camisón -Ademas, estate feliz de que no me despertase ella. Iré con los amigos de mi padre y dictaremos sentencia, vamos Prill, tienes que arreglarme el pelo. -Dijo dando la vuelta y volviendo a su alcoba. 
En un momento los  guardias se llevaron a la niña. Con un poco de suerte mañana estaría libre. Filin lloraba sin parar, pero Priscill obedeció. Si no lo hacia no solo la pequeña Filin lo pasaría mal. 
-Pris...priscill...no Pril..

La siguió y la ayudo a sus tareas diarias, incluso a ponerse aquella peluca rubia que tan buena fama le daba. Muchos la llamaban ángel  pero según algunas criadas era un demonio con piel de ángel. Quien pudiese arrancarle aquella peluca dorada...solo así  su belleza se esfumaría  o tal vez no...pero muchas criadas hablaban de ello. Al poco tiempo, las heridas fueron curadas, su  ropa arreglada y se vistió con estilo. Llevando esa peluca rubia. Ahora era todo lo que en ese reino se deseaba. Una princesa bella, rubia y de ojos azules. Un tono de pelo casi extinto en el sur. Y el color de ojos, pocos habían visto ese azul tan puro.  Finalmente fue a donde debía  A pedir por aquella niña. Una reunión larga. Pero allí estaba la hermana, esperando fuera de la sala. Con esperanzas de ver a su hermana de nuevo.

Cuando salieron todos la princesa tenía cara de felicidad en la cara, pero cuando uno de los estudiosos le contó el resultado del veredicto a la hermana, ésta no puedo evitar lanzarse contra la princesa con rabia. Apenas se acerco unos metros cuando la pararon los guardias con poco esfuerzo.
-¿veis? No puede dejarse a una plebeya entrar así como así en palacio y que haga daño a alguien de la realeza. Eso podría provocar que los ladrones o los asesinos tomasen la justicia de su lado. 
-¡¡ Harpía, inhumana, demonio!!!! Mi hermana no sabia nada, era su ilusión conocerte.  Es muy pequeña para morir. El rey no estaría de acuerdo.
-Mi padre vendrá en un mes, hasta ese momento mando yo.  En dos días  tu hermana morirá. Y si no te gusta la idea, no haberla traído. No es mi culpa que sea una patosa.
-Juro que te enteraras. Que todo en tu vida va a cambiar. Si matas a mi hermana...tu sangre correrá.
-Cuidado criada...o podría mandar apresar no solo a tu hermanita. Cuando te recuperes, vuelve al trabajo. -Diciendo aquello se marchó con su prometido. Al que como a muchos otros...les echaría sin mas.




PD: ya mejorare la firma. La hice con el paint y el ratón. Mas adelante la mejorare.Y la historia tambien. Darme opiniones T:T....




















lunes, 5 de marzo de 2012

Primer fallo o no....


Silencio, oscuridad y miedo. Sobre todo silencio. Mientras una mano palpaba una pared de piedra, fría como el hielo, para poder guiarse por tan densa oscuridad. Seguía avanzando sin quitar esa mano de la pared de piedra, mientras con el otro brazo llevaba algo colgando, algo grande. Paso a paso y lentamente, pensando en que si aquella vez fracasaba, nadie podría darse cuenta de aquel fallo, seguía avanzando por aquel lugar sombrío. Ni si quiera podrían ayudarla si fracasaba. Sintió como con el otro codo rozaba la pared del otro lado, notando como aquel lugar se estrechaba. La habían dicho que llevase una antorcha, o cualquier objeto que lograse aportar algo de luz en aquel hoyo. Pero se había negado por seguridad. Aunque en aquel momento no lograba saber que habría sido mas seguro. Comenzaba a sentirse asfixiada entre aquellas paredes por lo que comenzó a recordar. Quizás los minutos dentro de ese agujero fueran los últimos de su vida, obligándose a pensar en sus días fuera de ese lugar. Marchándose lejos. Igual que cuando se abre un libro y deja a la mente volar. Ahora era el momento si quería poder continuar. En caso contrario, habría tenido que afrontar algo que pocos superarían.

Un día soleado lleno de alegría. Las nubes apenas apagaban aquel paisaje digno de mención. Imaginemos una llanura verde, llena de flores de colores amarillentos, blancos y violetas. Flores perseguidas por pequeños insectos que volaban transportando los olores. Llenando así una pradera de un dulce perfume. Realmente bello ¿no?. En aquella pradera una pareja de humanos disfrutaba de un día glorioso. Ambos reían mientras jugaban con el prado y sus flores, perdiéndose en aquel lugar, esperando pasar sus últimos días lejos de una batalla, juntos.
-Esperare que vuelvas. Porque volverás. Dime que si, siempre vuelves.-Dijo una joven segura de sus palabras. Su voz dulce hacia a las flores arrodillarse.
-Claro que volveré. Aun nadie ha acabado conmigo.-respondió su pareja. Acariciando su rostro con cariño. En realidad no sabría si volvería, pero tenia esperanza de ello. Era lo que esperaba con más ansias cuando se alejaba.
Pasaron una velada inolvidable hasta que un grupo de guardias recogieron al chico. Y se lo llevaron.

Pisó algo, según andaba algo bajo sus pies crujió. Concentrándose en hacer un poco de magia logro iluminar momentáneamente el camino, viendo un esqueleto, se asusto y cayo hacia atrás eliminando la luz. En la caída unas voces sonaron y en una cesta que llevaba colgando del brazo comenzaron a llorar dos bebes. Ésta cayó al suelo de lado y uno de los dos bebes salió golpeandose en la cabeza y dejando de llorar. Maldiciendo la chica cogió la cesta con un brazo y  echó a correr rápido sin darse cuenta de su error. Todo por miedo a haberse descubierto después de aquellos gritos. Enseguida sonó un fuerte golpe al otro lado de la pared de piedra. Asustada echó a correr.

Las cabezas rodaban por el suelo mientras los espíritus rondaban por aquel lugar. Los espíritus de los muertos; junto con los de los vivos, que chocaban espadas salpicando la sangre de sus victimas. Era de noche y poco se podía ver ya. Los colores desaparecían, solo se distinguía el rojo que brillaba con la luz de las estrellas.  Gritos de lucha sonaban por todas partes seguidos de resoplidos de cansancio. Llevaban mucho resistiendo y el castillo no caía. Pero el muro estaba derrumbado y muchas mas muertes de las previstas había habido en aquel lugar.

La muerte estaba por todas partes. Dentro y fuera de aquella fortaleza. La lluvia comenzó a caer llevandose la sangre, las armas y el barro. Llevandose las marcas de aquella batalla feroz. Poco a poco caía mas, sin parar. Casi habian caido todos aquellos guerreros cuando una catapulta lanzó una roca contra la muralla. Un guerrero miro al cielo resoplando de agotamiento cuando se dio cuenta del proyectil. La roca impacto con fuerza derribando el muro de piedra.Muchas rocas habian impactado en aquella gran muralla, pero incluso aquella tenia un punto debil. Dónde casualmente no era totalmente muro. Estaba hueco por su centro, por donde un gran pasillo avanzaba sin fin y se perdía debajo de tierra.
Aquel caballero, exhausto por el esfuerzo, abandono su defensa para correr hacia aquel punto dañado. El enemigo atacó velos aprovechando aquella desventaja, pero una flecha impactó en su pecho. No logró ver quien le disparo, pero una sombra se movió entre el bosque. Alguien ajeno a la batalla. El caballero siguió corriendo.
La mujer corría asustada cuando un una gran piedra rompió la pared. El muro cayó unos metros mas adelante y lleno todo de humo y escombros. Poco a poco avanzó y corrió saliendo de aquel lugar oscuro, viendo como fuera era ya de noche. Entonces se alejo de la fortaleza.

Una vez en el río se sentó a descansar, no estaba acostumbrada a correr y menos con dos niños acuestas y posiblemente unos cuantos enemigos persiguiendola. Sin previo aviso una espada la atravesó por la espalda mientras una mano le agarraba el pelo.
-Has logrado salir con vida y con lo esencial de la fortaleza…pero no saldreis del bosque con vida.
Con un tirón arrancó la espada del vientre de la mujer. Ella miró el cesto. Había fracasado…o tal vez no. Justo antes de caer y cerrar los ojos vio que solo había un bebé en la cesta. Entonces sonrió y cayó. Detrás de ella, entre la oscuridad se veía una silueta alta y fuerte. Con armadura y buenas armas.  Se acercó con la espada para buscar a los bebes y maldijo al ver solo a uno de los dos. Agarrando su arma con ganas la levantó y la hundió en el corazón de l apequeña criatura. Tras eso una flecha surcó el cielo y asestó entre armadura y cabeza, justo en el cuello, dejando en el suelo también al gran guerrero. El bebe estaba muerto. Pero la persona que disparó se acercó. Buscó y al no encontrar anda mas se marchó.

En la muralla el caballero corría buscando a una mujer. Buscaba alguna pista. Pero nada. Solo cuando oyó el llanto de un bebe corrió. Lo vio solo pero aun así sonrió. Lo cogió y huyó.

martes, 28 de febrero de 2012

Introducción.

Bueno, pues voy a ir contando una historia. No se si gustara o si me tirareis plátanos a la cabeza. Pero quiero escribirla y saber si esta bien, o deja mucho que desear. Con la esperanza de que a alguien le guste iré escribiendo poco a poco.

 Digamos que introduciendo un poco la historia principal, donde los "supuestos" héroes dejan bastante que desear y personas normales pueden ser claves. Claro, como no, siempre tienen su gracia. Para no ser menos, habrá aventura, lugares idílicos, historias alternativas y algo de amor.  Pero sin pretender ser cursi. No es que me gusten mucho historias donde solo hay amor, celos,etc.Busco algo más, lleno de grandes ideas. Aceptando cualquier opinionXD e incluso ideas.

 No se como saldrá, pero ganas de intentarlo no me faltan.Sinceramente, no creo ser buena escribiendo, pero espero que mi imaginación vuele logrando que os sintáis a gusto. Esperando que vosotros os transportéis lejos también. Bueno...encantada y comencemos a descubrir lo que sucederá en las tierras de Kayass.